Feliz Navidad

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Desde vinc|it ofrecemos un programa de acompañamiento permanente a los emprendedores en su formación y preparación a los desafíos y retos del mundo empresarial.
Fundamentado en la necesidad de encontrar herramientas y soluciones que faciliten y favorezcan el desarrollo emprendedor y enfrentar los requerimientos cambiantes del mundo actual y futuro, a través de:
- desarrollar las diversas competencias emprendedoras, privilegiando una metodología de trabajo activa y participativa.
- desarrollar la capacidad de búsqueda permanente de oportunidades, de iniciar el desarrollo autónomo de su emprendimiento y por favorecer procesos innovadores y creativos.
- desarrollar el espíritu emprendedor provocando situaciones cotidianas que faciliten el aprendizaje.
- acelerar los cambios que exige la realidad empresarial para armonizar con los requerimientos del entorno e impactar favorablemente en el desarrollo sostenible y productivo.
El acompañamiento (coaching) personal permite promover mejoras en el desempeño y desarrollo personal y empresarial. Brindamos un acompañamiento con un enfoque integral de las dimensiones de desarrollo humano, tecnologicas, innovación y empresarial.

Me acuerdo siempre de esta escena:
Mi primo, mucho más chico que yo, tenía tres años. Yo tenía doce…
Estábamos en el comedor diario de la casa de mi abuela. Mi primito vino corriendo y se llevó la mesa por delante. Cayó sentado de culo en el piso llorando.
Se había dado un golpe fuerte y poco después un bultito le apareció en la frente.
Mi tía que estaba en la habitación corrió a abrazarlo y mientras me pedía que trajera hielo le decía a mi primo: Pobrecito, mala la mesa que te pegó, chas chas a la mesa…, mientras le daba palmadas al mueble invitando a mi pobre primo a que la imitara… Y yo pensaba: ¿…? ¿Cuál es la enseñanza? La responsabilidad no es tuya que sos un torpe, que tienes tres años y que no mirás por dónde caminás; la culpa es de la mesa. La mesa es mala.
Yo intentaba entender más o menos sorprendido el mensaje oculto de la mala intencionalidad de los objetos. Y mi tía insistía para que mi primo le pegara a la mesa…
Me parece gracioso como símbolo, pero como aprendizaje me parece siniestro: nunca eres responsable de lo que hiciste, la culpa siempre la tiene el otro, la culpa es del afuera, tuya no, es el otro el que tiene que dejar de estar en tu camino para que tu no te golpees…
Tuve que recorrer un largo trecho para apartarme de los mensajes de las tías del mundo.
Es mi responsabilidad apartarme de lo que me daña. Es mi responsabilidad defenderme de los que me hacen daño. Es mi responsabilidad hacerme cargo de lo que me pasa y saber mi cuota de participación en los hechos.
Tengo que darme cuenta de la influencia que tiene cada cosa que hago. Para que las cosas que me pasan me pasen, yo tengo que hacer lo que hago. Y no digo que puedo manejar todo lo que me pasa sino que soy responsable de lo que me pasa porque en algo, aunque sea pequeño, he colaborado para que suceda. Yo no puedo controlar la actitud de todos a mi alrededor pero puedo controlar la mía. Puedo actuar libremente con lo que hago. Tendré que decidir qué hago. Con mis limitaciones, con mis miserias, con mis ignorancias, con todo lo que sé y aprendí, con todo eso, tendré que decidir cuál es la mejor manera de actuar. Y tendré que actuar de esa mejor manera. Tendré que conocerme más para saber cuáles son mis recursos. Tendré que quererme tanto como para privilegiarme y saber que esta es mi decisión. Y tendré, entonces, algo que viene con la autonomía y que es la otra cara de la libertad: el coraje. Tendré el coraje de actuar como mi conciencia me dicta y de pagar el precio. Tendré que ser libre aunque a ti no te guste. Y si no vas a quererme así como soy; y si te vas a ir de mi lado, así como soy; y si en la noche más larga y más fría del invierno me vas a dejar solo y te vas a ir… cierra la puerta porque entra viento. Cierra la puerta. Si esa es tu decisión, cierra la puerta. No voy a pedirte que te quedes un minuto más de lo que tu quieras. Te digo: cierra la puerta porque yo me quedo y hace frío. Y esta va a ser mi decisión. Esto me transforma en una especie de ser inmanejable. Porque los autodependientes son inmanejables. Porque a un autodependiente solamente lo manejas si él quiere. Esto significa un paso muy adelante en tu historia y en tu desarrollo, una manera diferente de vivir el mundo y probablemente signifique empezar a conocer un poco más a quien está a tu lado.
Si eres autodependiente, de verdad, es probable que algunas personas de las que están a tu lado se vayan… Quizás algunos no quieran quedarse. Bueno, habrá que pagar ese precio también. Habrá que pagar el precio de soportar las partidas de algunos a mi alrededor y prepararse para festejar la llegada de otros (Quizás…)
Jorge Bucay
Es curioso que según va pasando el tiempo ves como tus expectativas varían al mismo ritmo. La ilusión con que comienzas los proyectos se transforma en desilusión y tu actitud positiva va recibiendo disparos, y claro te van quedando los agujeros. Sigues encajando uno tras otro, aunque llegara el momento que no habrá sitio para mas agujeros, no sé, llegara?
Menos mal que mi chaleco antibalas tiene ya casi tres años, lo que no sé si es bueno o malo, la parte buena es que se hace más fuerte, la mala que se hace más independiente, aunque puedo asegurar que me protege como nadie, os lo aseguro, siento que le debo mucho, pero mucho, es lo que necesito en cada batalla, pensar que tengo mi chaleco y eso me hacer mas fuerte a mi también.
Sigo sin creer en la suerte y creo en el trabajo y en el esfuerzo, pero vamos es para empezar a dudar, o aunque no sea dudar, a desconfiar. No ha sido un buen día, no tengo motivos para estar muy contento: noticias malas, decisiones malas, …
En fin, seguiremos adelante, esquivaremos los disparos y pensaremos que esta guerra tendrá un buen tratado de paz, lo que es seguro que seguiré luchando cada día con la misma ilusión del primero. Como dice la taza que me han regalado hoy: wink, smile, giggle
TQ NDY
Nos preguntamos ¿quién me he creído para ser brillante, espléndido, talentoso, sensacional?, pero en realidad, ¿quiénes nos hemos creído para no serlo?”
(Marianne Williamson)


“Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acomodarse a frecuentes cambios”
(Confucio)


En tu relación con cualquier persona: pierdes mucho si no te tomas el tiempo necesario para comprenderla.
(S. Covey)

